Septiembre. Ya se nota el aire más fresco si te quedas de xarreta hablando por la noche, o al levantarte de la cama. Sigue siendo verano, aunque quede poco, pero inevitablemente, el chip nos cambia. Volvemos, renacemos, terminamos una etapa y comenzamos otra. Nos adaptamos al cambio, retomamos hábitos, cambiamos otros. Es el mes de interiorizar, de las nuevas ilusiones, de los proyectos, de los buenos propósitos… ¡es el verdadero año nuevo!
Así pues… FELIZ año y mejor entrada en la nueva etapa

Estoy contigo, pero con lo rápidas que pasan las vacaciones ¿como puede darnos tiempo a sentir la sensación de que empezamos de nuevo?